Candidato a doctor en Literatura, Universidad de Antioquia, Colombia. Magíster en Literatura hispanoamericana, Seminario Andrés Bello, Instituto Caro y Cuervo, Colombia. Licenciado en Lenguas modernas, Universidad del Atlántico, Colombia. Profesor e investigador de la División de Humanidades y Ciencias Sociales de la Universidad del Norte, Colombia, coordinador del Grupo de Investigaciones en Literatura del Caribe Colombiano, Colciencias y editor de la revista de crítica literaria Pergaminos. Fue catedrático en la Universidad Nacional de Colombia y profesor asistente de Novela hispanoamericana en el Seminario Andrés Bello del Instituto Caro y Cuervo. Diferentes artículos de su autoría han sido publicados en revistas especializadas y ha participado como ponente en diversos congresos nacionales e internacionales de literatura.
Gabriel García Márquez es el más importante escritor colombiano de todos los tiempos; uno de los más grandes de la lengua española; un referente obligado de las letras nacionales; el padre a quien no hay escritor bisoño que no quiera decapitar; quien mejor entendió la sentencia clarividente de Julio Cortázar: “Vamos a ser escritores, y todo lo que no sea escribir es secundario, así tengamos que morirnos de hambre”. El escritor que se puso el overol y se encerró en México a forjar una de las más portentosas manifestaciones de la inteligencia del Caribe. Por ello, resulta tan válido este nuevo acercamiento, esta relectura a su novela
Cien años de soledad a partir de las herramientas conceptuales de la crítica moderna. Esta obra rastrea la génesis, profundiza en el análisis y en la valoración de la propuesta estética e ideológica cifrada en la textura significativa de
Cien años de soledad.
Más información
Gabriel García Márquez, el Caribe y los espejismos de la modernidad rastrea la génesis de Cien años de soledad y profundiza en el análisis y en la valoración de la propuesta estética e ideológica cifrada en la textura significativa de esta obra.
Su objetivo es, pues, la definición de la serie de mediaciones de la conciencia discursiva de García Márquez que tuvieron lugar entre las estructuras de Cien años de soledad y las estructuras de la sociedad en el momento de su producción. De este modo, el primer capítulo, “El habitus de García Márquez”, reconstruye el sistema de las disposiciones adquiridas por el escritor en su periplo vital e intersubjetivo. En él Orlando Araújo analiza la importancia del Caribe en la configuración de la visión ideológica de García Márquez, así como el influjo narrativo de los cantos vallenatos. Se detiene en el aporte de los abuelos en su despertar ideológico y en los procesos de hibridación que se operaron en el espacio cultural del Caribe. Además, determina la importancia de otras experiencias en su quehacer literario posterior. La actividad cinematográfica, por ejemplo, o su experiencia en Europa. Se evita lo trivial y, en cambio, solamente se examinan las potenciales huellas que dejaron en el no-consciente de García Márquez los distintos sujetos colectivos por los que atravesó en distintas fases de su vida y que resultan legibles en Cien años de soledad.
En el segundo capítulo, “García Márquez: el encantamiento del mundo o la búsqueda de una racionalidad alternativa”, se analiza el fenómeno transculturador en el campo de la novela latinoamericana y el surgimiento de un campo Caribe que traslada el centro modernizador de la literatura colombiana, se reflexiona sobre la posición de García Márquez respecto de la modernidad capitalista y el papel del barroco en tanto racionalidad alternativa. Al igual que se determinan las relaciones de la historia y la literatura en el contexto de la novela, y finalmente, se presenta el realismo maravilloso, del que nos habla Irlemar Chiampi, como la discursividad disidente y renovadora que adopta García Márquez para transgredir el sistema de la enunciabilidad de América Latina.
Ahora bien, si con el primer capítulo se intenta precisar el sistema de las disposiciones que el escritor interiorizó en su proceso de socialización, con el segundo, se busca mostrar cómo esas disposiciones lo conducen a posiciones ideológicas. Por qué, por ejemplo, García Márquez toma posición en contra del proyecto de la modernidad racionalista de Occidente. ¿Cómo lo hace? ¿con qué elementos? ¿desde qué posición? Aquí donde debe buscarse la elección del escritor, su compromiso, su propuesta no solamente ideológica, sino también estética.
El tercer capítulo lo comprende el análisis de la puesta en forma de los bloques de sentido, la estrategia que adopta el narrador, la forma estructural de la novela, la dimensión cronotópica y lo que Orlando Araújo ha llamado los espejismos de la modernidad en Cien años de soledad. Es bueno aclarar que se han omitido las conclusiones finales, toda vez que el libro, de principio a fin, ha sido escrito a partir de las conclusiones propias del autor a lo largo de los años por lo que más que una concluyente respuesta, sera más bien el origen de nuevos y más perspicaces interrogantes sobre la zaga irrepetible de Macondo.
Tabla de contenido
- Contenido
- Introducción. Una pregunta en Yerbabuena
- 1. El habitus de García Márquez
- El influjo de los abuelos
- El sujeto cultural vallenato en Cien años de soledad
- Diversidad cultural e identidad
- Imagen conceptual de América Latina
- La palabra y la imagen en el cine y la literatura
- 2. Gabriel García Márquez: el encantamiento del mundo o la búsqueda de una racionalidad alternativa
- La modernidad inasible
- El ethos barroco
- El archivo y la reconstrucción mítica del sujeto histórico
- La discursividad del realismo maravilloso
- 3. Cronotopía y modernidad en Cien años de soledad
- La estrategia narrativa y la estructura de la novela
- La naturaleza del narrador
- La cronotopía y la forma de la novela
- Los espejismos de la modernidad
- Bibliografía